Universidad
16/3/2026
No inicio, crisis universitaria y elecciones: ¿Dónde está el CECSo?
Pongamos en pie al movimiento estudiantil frente al vaciamiento de Sociales, la crisis salarial y presupuestaria, y un CECSo estéril.
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CECSo.
Comienzan las clases en la UBA con un no inicio votado por la docencia combativa nucleada en la AGD UBA: la no implementación de la -dos veces- aprobada Ley de Financiamiento Universitario profundiza el vaciamiento generalizado en la universidad con un éxodo docente a causa de sus salarios de pobreza, y el cierre de comisiones, reducción de la franja horaria y crisis de inscripción como consecuencias para nuestra cursada. Las autoridades de la universidad, en lugar de pelear por la urgente implementación de la misma, pretenden negociar una ley nueva con un “aumento” salarial del 12%… es decir, un recorte salarial. Una nueva muestra de que no se puede confiar en sus negociaciones “por arriba” para defender la universidad pública con todos adentro (tal como ocurrió hace dos años cuando Milei intentó avanzar con la privatización de la Universidad).
¿Dónde está el CECSo?
La conducción de la 15 -Mella/Cámpora- y Acción x Sociales somete la política del CECSo a una parálisis criminal. Quienes posaron de luchadores para las elecciones estudiantiles pasadas, y ganaron el centro con esa promesa, convocaron menos asambleas que la UES -y no porque el activismo no las reclame en una situación política que claramente amerita organizarse. No solo eso sino que fueron clave para desactivar la lucha educativa, desarmando las tomas de las facultades, sumándose a la maniobra del Rectorado que negoció un aumento presupuestario irrisorio solo para gastos de funcionamiento, ignorando el reclamo salarial de docentes y no docentes. Y no es casualidad: desde la UJS incansablemente denunciamos que la integración de la 15 a la gestión de la decana Ana Arias le cuesta caro a los estudiantes que necesitamos más que un kiosquito con promos de café para defender la Universidad pública frente a un gobierno que viene por todo.
Este conflicto entró en un loop eterno donde la crisis presupuestaria y salarial se profundiza año a año: ¿Hasta cuándo se puede sostener esta situación de lento vaciamiento, deserción y precarización? En este sentido, la política de desmovilización del CECSo -y del peronismo y radicalismo en todos los centros de estudiantes que dirigen- aporta al deterioro de la calidad académica y de la universidad tal como la conocemos. Es decir, colaborará a que este conflicto se resuelva según pretendan las autoridades: con más miseria para docentes y no docentes, y una Universidad pública que se desintegra lentamente producto del desfinanciamiento sostenido.
De maniobra en maniobra: adelantamiento de las elecciones
En este marco entra el adelantamiento electoral de las elecciones de Consejo Directivo para el 20 al 24 de abril. ¿Por qué? El Rectorado prefiere evitarse que el conflicto universitario escale, tener que chocar con un movimiento estudiantil activo, y tener que aplacarlo nuevamente con una contención o desgaste como en 2024. No es la primera maniobra antidemocrática de los radicales y peronistas para mantener sus negociados partidarios-personales con la caja chica que representan los “recursos propios” de cada facultad. El peor escenario para ellos es tener un estudiantado politizado y organizado discutiendo todas las falencias de las autoridades en su gestión de recursos (es decir, recursos propios que no se destinan a garantizar la permanencia estudiantil.
Esto ocurre en un contexto donde el país cae en picada y profundiza su crisis socio-económica: mientras decenas de miles de trabajadores pierden sus puestos de trabajo producto del cierre compulsivo de fábricas, o mismo sufren la caída del salario por la política ajustadora del gobierno -tal como ocurre en todo el sistema educativo-, Milei se pasea por Nueva York para resaltar su apoyo y alineamiento a la guerra imperialista-sionista impulsada por Trump contra Irán y el genocidio perpetrado por el Estado de Israel en Palestina. Sin el apoyo del imperialismo estadounidense, y también del blindaje parlamentario y sindical, este gobierno tiene todas las condiciones para provocar una irrupción popular -y no lo decimos los troskos, lo dicen los inversores que huyen del mercado financiero argentino.
Es por esto mismo que romper el blindaje de las conducciones gremiales peronistas, postradas a entregar los reclamos laborales y de todo tipo, es clave para organizar la victoria de los conflictos y ponerle un freno en los hechos a la política de ajuste del gobierno. Estamos en un momento bisagra en la situación política argentina: nuevamente estamos a prueba de un gobierno que quiere y va a hacer lo que sea para destruir nuestros derechos y condiciones de vida. Tal como lo vimos con la reciente aprobación de la reforma laboral esclavista -que contó con los votos de los clásicos “traidores” peronistas como era de esperarse- y persiguiendo políticamente a opositores y reprimiendo a quienes nos enfrentamos a esta sangría en las calles. El problema es con qué métodos vamos a dar esta pelea, y con qué direcciones gremiales vamos a contar para este desafío, lo cual se replica a la situación universitaria y en Sociales en particular: ¿Cómo vamos a defender el derecho al acceso a la Universidad pública, la excelencia académica y una universidad a la que acceda la juventud trabajadora con un CECSo que se niega a luchar?
Luego de casi dos años de conducción, la 15 demostró no estar dispuesta a organizar a lxs estudiantes. Ni siquiera cuando se trató de dar la pelea por la libertad de su principal dirigente. Se tomó la facultad de prepo, desaprovechando la oportunidad política y la intención del activismo que buscaba un canal de debate, articulación y organización para dar esa pelea a fondo. Con tal de no hacer olas le fallan a su propia base social. En esa situación, fue la izquierda la que se puso al frente de organizar una asamblea para enfrentar el ataque de las libertades democráticas que implicaba el fallo persecutorio de la Justicia.
Mientras la conducción pretende reducir la permanencia estudiantil a la gestión de espacios, omiten deliberadamente que una verdadera política contra la exclusión. Por ejemplo, la lucha por el boleto educativo; que si bien presentaron un proyecto de ley que fue aprobado por la Legislatura de CABA -que excluía a lxs estudiantes con domicilio en Provincia de Buenos Aires- no hicieron más que una campaña en redes, sin organizar ningún tipo de instancia para su aplicación.
La política de la 15 + Acción x Sociales fue algo así como una UES de 20 agrupaciones dedicadas a sostener kioscos y fotocopiadoras. Una UES teñida de rosa. Si bien la política de servicios es importante para la permanencia estudiantil, la política de despolitización sistemática y la inacción gremial es la que realmente determina el futuro -negativo- de nuestras condiciones de cursada. Sin presupuesto, no hay caja chica que aguante. Sin condiciones laborales dignas para lxs estudiantes no hay billetera que sostenga una carrera universitaria.
En estas elecciones lxs estudiantes tenemos la oportunidad de recuperar nuestra herramienta gremial para poner en pie un movimiento que se la juegue a fondo por la Universidad. No la desperdiciemos.
El CECSo puede más: la izquierda y el activismo tenemos que dar un paso al frente
En las últimas elecciones (2024) ganó la 15 en un intento del estudiantado de sacarse los métodos burocráticos y el planchazo de la UES de encima. Desde ese momento, el activismo también tuvo oportunidades donde presionó y desbordó la contención que pretendió sostener la conducción. Al día de hoy, el CECSo no puede estar más planchado -hasta existieron más asambleas bajo el reinado UES que bajo esta conducción, como indicador.
La UES, debilitada por haber perdido el principal eje de su política (el manejo del kiosquito), no pareciera aportar nada nuevo a lo que el CECSo ya ofrece: café y tostado árabe, pocas asambleas, ninguna comisión directiva. No solo eso, las representaciones estudiantiles tanto de la 15 como la UES comparten la orientación en las Juntas de Carrera donde se está debatiendo, ni más ni menos, reformar -degradando- los planes de estudio como es el caso de Sociología. ¿Podemos salir del impasse de la mano de cualquiera de estos dos bloques, que fingen oposición pero después se abroquelan bajo las indicaciones del rectorado? Dudoso, a menos que rectifiquen su política de postración a las autoridades y de burocratización de los espacios estudiantiles según sus propios intereses partidarios.
Como jóvenes, estudiantes y trabajadores sabemos que no podemos perder un minuto más frente a este gobierno que, con el respaldo del imperialismo estadounidense y una “oposición” postrada, viene por todo y está dispuesto a todo para lograrlo. El CECSo puede más, y tiene que poder más. Para que realmente sea un hecho, debemos recuperar su carácter independiente y de lucha. Solo con un CECSo a la altura de las circunstancias podremos desarrollar las tendencias combativas del movimiento estudiantil, que hoy no tiene a disposición su canal de organización en un cuadro político muy adverso para la juventud trabajadora. No hay que inventar la pólvora: solo organizarnos, como hicieron lxs trabajadorxs del Garrahan para obtener un 61% de aumento salarial, y como hace Fate con una ocupación -de casi un mes y contando- en defensa de los puestos de trabajo.
Desde la UJS llamamos a apoyar el no inicio y plan de lucha de docentes y no docentes impulsando acciones de conjunto, y a organizarnos en una asamblea previa al 24 de marzo para preparar una gran movilización en esa fecha: no es menor que encaramos este inicio de cuatrimestre con un 24 de marzo en puertas. El gobierno progenocida que reivindica abiertamente la última dictadura militar, amenaza con indultar a los genocidas partícipes y responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la misma.
De cara a estas elecciones estudiantiles creemos que la izquierda y el activismo tenemos el desafío de defender un reagrupamiento político independiente de las autoridades de la Universidad y todos los gobiernos. Por un CECSo combativo y de lucha para defender de verdad la permanencia estudiantil, nuestra formación académica y el acceso a la educación pública, gratuita y de calidad. Por un CECSo que esté donde tiene que estar: organizando Sociales contra el ajuste de este gobierno de ladrones y estafadores. Por un CECSo que se le plante a Milei.




