Universidad
18/5/2026
Que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario sin más demora
El plenario de secretarios generales de Conadu le baja el precio a la lucha. Más que nunca, ¡Milei cumplí la ley!
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El gobierno de Milei reafirmó su rechazo a la Ley de Financiamiento Universitario
Luego de la manifestación del 12 de mayo, con 1.500.000 personas exigiendo que Milei cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, el gobierno redobló la apuesta y reafirmó su negativa. Alega que su aplicación afectaría el superávit fiscal comprometido con el FMI. Esto lo dice mientras reduce impuestos al capital, y mantiene regímenes impositivos especiales que implican resignar ingresos estatales por más del 3% del PBI.
No sólo se niega a cumplir la Ley sino que anunció más recortes.
El “envalentonamiento” de la camarilla corrupta y enemiga de la Universidad se basa en el sostén que le brinda el poder judicial. La Corte Suprema aceptó considerar el recurso del gobierno -rechazado en primera y segunda instancia- y ahora tiene en sus manos pronunciarse sobre su pretensión de no cumplir la norma que lo obliga a un ajuste de 52 % en los salarios de docentes y no docentes, aumentos en las becas estudiantiles y en los gastos de funcionamiento de la Universidad.
La Corte maneja los tiempos para darle oxígeno al gobierno, mientras las maniobras políticas y las operaciones periodísticas apuntan a disipar el reclamo. Por un lado, sembrando el “rumor” de que la Corte fallaría a favor de la aplicación de la Ley a finales de junio, al filo del receso invernal, pero sin ordenar su aplicación retroactiva. Eso implica un enorme recorte de lo que el gobierno adeuda en salarios y demás rubros. Un fallo de ese tipo no tendría ningún fundamento legal ya que la Ley es clara en relación a que el ajuste salarial basado en la inflación medida por el Indec debía realizarse a partir de su promulgación, como lo son los fallos cautelares de primera y segunda instancia. Quieren instalar que habría un fallo favorable a la Universidad, pero que la Ley se aplicaría “hacia adelante” (menor costo). Una “salida salomónica”.
Sin embargo, con estos rumores sin fundamento, lo que se pretende es anestesiar al movimiento de lucha. Si este afloja con la expectativa de que al menos haya un fallo favorable aunque limitado, la variante más probable es que la Corte resuelva a favor de Milei y el FMI, o mande el expediente a un cajón por tiempo indeterminado.
Y ahí entra el otro sostén de Milei para avanzar en su política de aniquilación de la universidad estatal y gratuita: la ausencia de un plan de lucha por parte del Frente Sindical (federaciones docentes, Fatun, FUA) que -sometido a los rectores del CIN- espera que baje el humo de la marcha en lugar de golpear en caliente.
Con esta política de derrota el Plenario de Secretarios Generales de Conadu resolvió cinco días de paro (del 26 al 30 de mayo), y movilizar al Pizzurno con el reclamo a la ministra Sandra Pettovello de que convoque a la paritaria. Sobre la justicia dicen las resoluciones, casi al final y a las perdidas "realizar acciones orientadas a promover el acompañamiento del poder judicial a la universidad pública" (sic). ¿Eso significa que ese acompañamiento existe y hay que promoverlo? Un encubrimiento o en el mejor de los casos pedirle peras al olmo cuando lo que corresponde es organizar una masiva marcha que exija un inmediato fallo favorable sin maniobras.
El reclamo central de la lucha debe seguir siendo que se cumpla la Ley, lo que incluye el llamado trimestral a paritarias que está planteado en el texto de la misma. Hoy la pelota está en la cancha de uno de los organismos más reaccionarios y hostiles a los reclamos populares como es la Corte Suprema. Nunca hay que olvidar que es la Corte que quiso liberar a los genocidas bajo el macrismo.
Llevar la movilización al Pizzurno implica bajarle el volumen a un reclamo que se convirtió en una causa nacional, y que por eso se expresó en movilizaciones en todo el país y a Plaza de Mayo.
Necesitamos un plan de lucha, no acciones aisladas y deshilachadas. Eso requiere que ese plan tenga un objetivo claro. Paremos masivamente del 26 al 30/5 con la exigencia de que se cumpla la Ley, lo que implica un ajuste salarial del 52% a la fecha, y todos los retroactivos correspondientes a los meses en los que el gobierno nos ha robado parte del sueldo.
Hay que marchar a la Corte Suprema para que se pronuncie en ese sentido sin más demora, cerrar el semestre profundizando las medidas y preparar el no inicio del segundo semestre hasta ganar.

