Universidad
17/3/2026
Los docentes universitarios no volvemos a las aulas hasta que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario
Tras la semana de paro que culmina el 21 de marzo, se plantea el debate sobre cómo seguirla.

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Movilización de docentes universitarios.
En la semana del 16 de marzo y ya con casi todas las unidades académicas en clase, la docencia pre y universitaria de todo el país comenzamos el cuatrimestre con una semana de paro convocada por Conadu y Conadu Histórica sumándose, solo el 16/3, Fatun (no docentes) y Fedun. La reapertura del conflicto universitario se da porque el gobierno nacional no solo no aplicó la Ley de Financiamiento Universitario, conquistada con marchas, paros y cientos de acciones en todo el país, sino que además presentó en Diputados un nuevo proyecto que reemplaza el 55,4% que hoy debería pagar a docentes y no docentes por un 12,3% en tres cuotas a septiembre 2026, desconociendo toda la deuda sobre el 2024 y sin garantía alguna sobre el costo de vida en la paritaria 2026, con la inflación en ascenso desde hace nueve meses.
Si bien la ley conquistada fue ratificada cinco veces en Diputados y Senadores, este nuevo proyecto llega discutido con varios rectores, que fueron dando su ok a cambio de sumas para las universidades con hospitales y prebendas que irán saliendo a la luz. El mismo mecanismo que ya usó el gobierno del liberfacho Milei con los gobernadores para que pase la reforma a la ley laboral.
Hoy la educación superior está en terapia intensiva. Desde que empezó este gobierno, el desfasaje con la inflación del 55,4% significa en la práctica que perdimos el equivalente a 11,5 salarios: dicho de otro modo, cada tres meses trabajados solo nos pagaron dos.
Por eso el vaciamiento brutal que se vive en todas las universidades nacionales. Todos los días llegan renuncias docentes y no docentes y muchos con dedicación exclusiva, que realizan tareas de investigación, docencia y extensión, renuncian a sus 40 hs semanales para pasar a dedicaciones simples(10 hs) y tener así la posibilidad de dedicarse a otras áreas de su profesión.
La decisión de ir al paro fue parte de un fuerte debate en asociaciones de base y federaciones, atravesado por la experiencia del 2024 y 2025 y por la contención realizada por las autoridades universitarias y las conducciones de las federaciones que operaron para frenar sobre todo en los momentos de mayor pico de movilización y acciones junto al movimiento estudiantil. Hoy, frente a la negativa del gobierno a pagar lo que nos debe y su intento de modificar la ley, se replanteó la discusión respecto al tipo de acciones necesarias para torcerle el brazo al gobierno. Si con las medidas implementadas el año pasado no pudimos lograr su aplicación, este año necesitamos profundizarlas.
Esta fue la discusión que se dio en la mayoría de las asambleas de base tanto de Conadu como en la Histórica, donde se confrontaron propuestas de impulsar el paro por tiempo indeterminado, junto a todo tipo de acciones junto a los estudiantes, con medidas de paros rotativos subordinados al acuerdo con el Frente Sindical Universitario, integrado por las conducciones de las federaciones. Una falsa disyuntiva porque por supuesto nadie puede estar en contra de coordinar las medidas de lucha. Sin embargo la experiencia es que el Frente de Gremios coordina pero no para impulsar medidas y acciones sino para dilatar. Es la experiencia de gran parte del activismo puesto que las medidas aisladas no ayudan a sumar a los sectores docentes más rezagados sino que desmoviliza y desorganiza a los que fueron la locomotora. Es el mismo papel de las burocracias sindicales de las centrales que han pactado o dejado pasar la ofensiva de Milei y los gobernadores.
Este fue el balance que llevó a que en muchas asambleas se imponga el mandato hacia las federaciones de parar hasta que nos paguen. Así sucedió en una nutrida asamblea de AGD UBA donde se resolvió que “no volvemos a las aulas hasta que nos paguen lo que nos deben”, posición ratificada por otra inmensa asamblea docente realizada al día siguiente en la facultad de Exactas. Fue lo que se impuso en la asamblea del sindicato docente de la Jauretche, contra la posición de la secretaría general de Conadu. Algo similar pasó en La Plata o General Sarmiento. En Conadu histórica el mandato que emanó en AGD UBA se reiteró en muchas asociaciones al punto que fue defendido en el congreso de la federación por 41 sobre 98 congresales.
Más allá de esta semana de paro que culmina el 21/3, el debate se replantea sobre cómo seguirla. Desde la Naranja impulsamos en cada sindicato donde intervenimos, sea de Conadu o Conadu Histórica la convocatoria a asambleas para debatir la inmediata continuidad de la medida de fuerza convocando actividades, cortes y reuniones intergremiales e interclaustros junto a estudiantes y no docentes para profundizar y convocar a una nueva marcha nacional. Con ese objetivo planteamos también la necesidad de un plenario de todos aquellos sindicatos y cuerpos de delegados que coincidan con este planteo para organizar y coordinar acciones , en función de avanzar hacia la huelga general universitaria, única garantía para ganarle al gobierno. Por la defensa de la universidad pública y de sus trabajadores y estudiantes.




